Nuestra historia (Balcorr Uniformes)
Descripción de la publicación
CONOCIENDO A BALCORR
9/10/20262 min read
Donde todo comenzó....
Balcorr nació de una necesidad, pero creció gracias a una convicción: "las cosas bien hechas se hacen con amor."
Nuestra historia comienza hace más de 25 años, entre el sonido constante de grandes máquinas, reuniones administrativas, rollos de tela y cientos de piezas que iban y venían por los pasillos de una maquiladora. Ahí trabajaba Mercedes Correa, nuestra Presidenta Ejecutiva, quien todos los días observaba cómo una pieza de tela recorría un largo camino hasta convertirse en una prenda que terminaría exhibida en alguna tienda del país. Había procesos, medidas, tiempos y producción, pero para Mercedes faltaba algo importante: el cariño de pensar en la persona que algún día usaría esa prenda.
Cuando la maquiladora donde trabajaba cerró sus puertas, aquello que parecía el final terminó convirtiéndose en el comienzo de algo mucho más grande. Era diciembre en Calkiní, una pequeña ciudad del estado de Campeche, México; afuera se escuchaban villancicos y las noches tenían ese frío particular de fin de año. En un pequeño garaje, frente a una máquina de coser prestada, Mercedes decidió comenzar nuevamente. Sin una gran fábrica, sin cientos de empleados y sin saber exactamente hasta dónde llegaría, pero con algo mucho más importante: las ganas de intentarlo.
Así se confeccionaron los primeros uniformes de nuestra historia. También llegaron los primeros vestidos bordados y, como suele pasar cuando se empieza algo desde cero, no todos quedaban como ella imaginaba. Entonces los descosía, corregía y volvía a empezar las veces que fueran necesarias. De ahí nació una idea que todavía forma parte de nuestra manera de trabajar: si algo puede hacerse mejor, lo volvemos a intentar.
Con el tiempo se sumó el Lic. Joel Balan, quien aportó estructura, organización e identidad a aquella pequeña empresa familiar que comenzaba a crecer. Llegaron más clientes, nuevos productos, nuevas ideas y también algunos tropiezos, pero siempre estuvo presente una característica que nos define hasta hoy: la capacidad de encontrar una oportunidad incluso cuando las cosas parecen complicarse. Probamos, aprendimos, corregimos y seguimos adelante.
Hoy, después de más de 25 años de historia, muchas cosas han cambiado. Las máquinas son diferentes, nuestros procesos han evolucionado y nuestros sueños son mucho más grandes, pero existe algo que nunca hemos querido cambiar: nuestro ingrediente secreto, hacer las cosas desde el corazón. Está en quien diseña, quien corta, quien cose, quien borda, quien atiende a un cliente, quien prepara un pedido y en cada persona que aporta un pedacito de sí misma para que una prenda Balcorr llegue a sus manos.
Seguimos reinventándonos todos los días porque creemos que un uniforme no solamente debe verse bien. También debe sentirse bien, acompañarte y permitirte trabajar, estudiar, moverte y perseguir aquello que quieres alcanzar. Por eso buscamos que cada prenda lleve consigo suavidad, comodidad y libertad.
Balcorr comenzó con una máquina prestada en un pequeño garaje, y desde entonces aprendimos algo que seguimos llevando con nosotros: para construir algo grande no siempre necesitas comenzar en grande; a veces solamente necesitas comenzar con el corazón.
"Las cosas bien hechas se hacen con amor."
- Mercedes Correa
Presidenta Ejecutiva de Balcorr




